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El periodismo computacional ha llegado para quedarse, una definición básica del término vendría a ser la aplicación de las capacidades que otorga la informática para el tratamiento de ingentes cantidades de conjuntos de datos, en beneficio del atractivo periodístico.

No por ello debemos entender el periodismo computacional como una transformación del periodismo de investigación sino como la evolución lógica del mismo. Si bien requiere de nuevas habilidades y herramientas, los valores y los objetivos son los mismos que inspiraban a periodistas como Ramón Lobo, Manu Leguineche, Enrique Meneses, etc. por nombrar algunos de los grandes investigadores del periodismo patrio o a los celebérrimos Woodward y Bernstein del caso Watergate.

La oportunidad para los proveedores de noticias de tomar una posición más activa, seleccionando “fácilmente”  las mejores fuentes de datos para los lectores, es uno de los principales atractivos de este nuevo periodismo. Estas actividades tienen que fundamentarse en todo momento en los valores del periodismo, estableciendo la única diferencia en el camino para obtener el resultado.

El potencial no ha dejado de crecer y los principales responsables han sido:

  • Políticas gubernamentales que han facilitado el acceso a grandes cantidades de datos en su búsqueda de transparencia (Open Data).
  • La reducción de los costes.
  • La eclosión del público online. La proliferación de usuarios generadores de contenidos, blogs, twitter etc. de donde se puede extraer información importante.

Dicha evolución debe girar en torno a la figura del periodista computacional, un gestor de bases de datos, procesador de datos y analista. Todo ello teniendo en cuenta la conexión con el público. Las nuevas técnicas deben ser de carácter bidireccional, esto permitirá al periodista identificar, conectar y conversar con lectores que aporten valor.

A lo largo de esta publicación analizaremos un caso de éxito por parte de The Guardian en la aplicación de las nuevas tecnologías a sus investigaciones. Investigación por la cual se les otorgó el premio de mejor práctica de periodismo computacional entre los medios digitales. Debemos ver esta investigación y su modus operandi como un ejemplo de éxito de las opciones que puede aportar el nuevo periodismo computacional a la hora de sugerir respuestas y oportunidades en el mundo digital o para fundamentar noticias ya conocidas.

Inicios

Nos remontamos a finales de la década pasada, varios medios británicos comienzan de forma independiente a poner en relieve irregularidades en los gastos efectuados por los parlamentarios de Westminster. Comienzan a llegar filtraciones a las redacciones que en su mayoría se ven superadas por el volumen de información de las mismas. Es ahí donde, ante dicha situación, The Guardian ve en el desarrollo de la informática una oportunidad de aprovechamiento de las fuentes así como un modelo atractivo para los nuevos lectores. Destacar que si el periodismo ha cambiado, el perfil del lector también. El periodismo computacional puede cumplir un rol fundamental para devolver al periodismo la importancia perdida desde hace una década bajo la premisa de “cambiar para que nada cambie”.

Año 2009, el tabloide británico The Guardian planifica cómo encarar el tratamiento que hará de una polémica que empieza a ganar importancia entre la opinión pública. Se trata de la aparición de documentos detallados, con los gastos de ámbito personal que por parte de los parlamentarios británicos cargaban al erario público. Teniendo en cuenta que todo esto se producía a comienzos de la crisis económica global, estos datos suponían una bomba periodística.

La estrategia se basó en dos pilares fundamentales:

  1. El Periodismo Computacional.
  2. El crowdsourcing, participación abierta previamente definida.

El Escandalo de los gastos de los parlamentarios británicos

El pionero fue The Daily Telegraph cuando sus periodistas obtuvieron dos millones de documentos relativos al gasto parlamentario. Aunque encararon la investigación a nivel interno, la falta de especialistas y recursos dificultó ampliar la extracción de valor de los documentos y lo limitó a la publicación de noticias con los recibos.

Sin embargo, el periódico The Guardian establecieron un equipo de 15 personas para abordar la investigación y, a la vez, trabajaron para que en sólo una semana los documentos estuvieran a disposición de sus lectores en su web. Para dicho proceso se sirvieron de la ayuda del framework  Django y establecieron una imagen de cada recibo. El servidor de almacenimiento fué Amazon EC2 que les permitía aumentar la capacidad si fuese necesario.

Participación de los lectores

Una vez online todos los documentos, se invitó a los lectores a ser partícipes de la investigación. Es aquí donde aparece el otro factor fundamental, el crowdsourcing. Se les exigió a los lectores su nombre y su dirección para registrarse. A partir de este registro, el lector podía sumergirse en la información que más le interesase:

  1. Se establecía la opción de seleccionar: por nombre del parlamentario o por distrito electoral.
  2. Evaluar y establecer en su opinión que clase de documento era entre 4 opciones.
  3. Establecer el grado de interés entre: no interesante, interesante pero conocido, interesante o ¡Digno de investigación! así como comentar el porqué debiera ser investigado. A partir de ahí, el equipo de The Guardian los revisaba e investigaba y establecía si tenía relación con noticias ya publicadas.
  4. Los gastos se estructuraron por categorias: partido, parlamentario, categoría del gasto o mediante mapa.
  5. Los detalles de cada gasto se descargaban a través de OPENPLATFORM y en forma de hojas de cálculo. En caso de información relevante, los lectores creaban mashups y los enviaban a The Guardian.

El coste de la investigación nunca fue publicado, pero la estructura usada hace pensar que al contar con recursos propios -como Django- el coste se incrementaría en 50 libras por alquiler del servidor aumentando exponencialmente por su uso.

Entre los parlamentarios investigados, el caso de Peter Viggers alcanzó gran popularidad ya que permitió que saliera a la luz que adeudó al contribuyente la compra de una casa para patos en su estanque. Ante dicha polémica Viggers asumió su vergonzoso error y pidió disculpas.

Tras la revisión de tal cantidad de facturas muchos de los parlamentarios asumieron finalmente los gastos y se promovió una investigación oficial. Algunos de los parlamentarios no concurrieron a elecciones posteriores. Los resultados de la investigación dieron lugar a nuevas noticias por parte de The Guardian que publicó información y gráficos sobre las repercusiones. La investigación gubernamental finalizó con el reconocimiento de 1 millón de libras como gastos no justificables y la apertura de causas judiciales a 4 parlamentarios.

El periódico se benefició de su poder y conocimiento tecnológico el cual le permitió encarar la investigación de una forma que ningún otro medio de la competencia podía. La reputación ya reconocida del tabloide se vio aun mas reforzada y estableció un equipo permanente de profesionales enfocados en las oportunidades de las nuevas tendencias para poder elevar el nivel de las  investigaciones. The Guardian apreció de manera clara las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías, y permitió a sus periodistas enfocarse en las nuevas tendencias y elevar el nivel de sus investigaciones.

¿Qué podemos aprender de todo esto?

  • Dirigirse a donde esté la audiencia
  • La mejora de los silos de información a través de las redes sociales
  • Fundamentarse en la transparencia
  • Ofrecer protagonismo a lectores y usuarios
  • La audiencia y los lectores pueden ampliar la visión de la redacción
  • Promover la colaboración con el público a través de Internet
  • Publicar en el momento de mayor atención
  • Ofrecer un servicio informático a la altura de los objetivos que se buscan
  • Que sea interactivo, divertido y personalizado

Como ejemplo de personalización y del protagonismo que otorgó The Guardian a sus lectores, la web ofreció rankings entre sus revisores y los documentos analizados. La personalización también fue importante a la hora de identificar mediante fotografías a los parlamentarios, lo que generó un aumento de la interacción. El tiempo de comprobación debe establecerse acorde al interés de la noticia ya que el margen de error ante tal volumen de datos suele percibirse como normal. Aunque no por ello deben descuidarse errores que puedan afectar de gran manera a sus protagonistas, como a uno de los parlamentarios, quien emprendió medidas legales al periódico al confundir “tanning (bronceado) con training (entrenamiento)”. The Guardian publicó un artículo sobre una reclamación para un salón de bronceado cuando en realidad se trataba de un gimnasio, un lector registrado había leído mal la letra de un recibo y el revisor de The Guardian no se percató.

Pero en definitiva, The Guardian y su buena visión de negocio les hizo incrementar el prestigio que ya poseía y colocarse a la vanguardia del nuevo periodismo. Aunque su labor había comenzado mucho antes, concretamente en 1999 con el nombramiento de un Director de Contenido Digital para un año más tarde poder lanzar su propio portal. En sólo un año de vida ya poseía 2,4 millones de usuarios únicos y adquirió una presencia global de liderazgo en el mundo anglófono. Su pionera experiencia en medios digitales les permitió adelantarse a la competencia en aprovechamiento del periodismo computacional y seguir estando a la vanguardia del periodismo mundial.

Fuente: The Guardian Reportage of the UK MP Expenses Scandal: a Case Study of Computational Journalism  por Daniel, Anna and Flew, Terry (2010)

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